Siempre Salgo Perdiendo Cuando Ayudo a Otros

Este es un sentimiento muy real.  Muchas personas ayudan a otros porque les gusta o sale de ellos hacerlo solo para sentirse desilusionado al final por muchas razones.  Tal vez no le reciprocaron, no mostraron agradecimiento, se quejaron de la ayuda o tal vez abusaron de la persona tomando aventaja de sus buenas intenciones de ayudar. Hace muchos años atrás yo pase por esta etapa. Pero hoy soy libre del dolor del rechazo que uno puede recibir cuando a ayudado sin ver los resultados deseados.  Como fui liberada?  

Hay que entender que el DAR es ayudar y servir a otros y es un don del espíritu.  Se encuentra en Romanos 12:6-9.  Si ayudar a otros es un don significa que es algo BUENO.  Como es posible que algo bueno te haga sentir mal?  No tiene sentido.  Entonces significa que algo esta mal con la manera en la cual estamos ayudando a otros.  Que puede estar MAL con nosotros?  

La motivación que tenemos al ayudar a otros. 

Yo fui liberada el día que Dios me pregunto:  Cual es tu motivación al ayudar a otros?  Mi respuesta fue:  "Quiero ayudar a otros porque quiero que piensen bien de Ti, quiero que piensen bien de mi y quiero que asistan a la iglesia. Y, ademas, me siento culpable si no ayudo a las personas cuando me lo piden."  Suena bonito.  Pero, Dios me corrigió con amor.  El me contesto:  "Eso es manipulación y control.  Tu estas haciendo algo para que ellos hagan algo también.  Tu única motivación debe ser el AMOR al prójimo. Hazael cuando decidas ayudar a alguien hazte la pregunta:  CUAL ES MI MOTIVACION?"

Si mi motivación es que piensen bien de mi o de mi familia no los debo ayudar.  

Si mi motivación es que asistan a mi iglesia no los debo ayudar.

Si mi motivación es el sentimiento de culpabilidad no los debo ayudar.  

Ahora, si mi motivación es amar al prójimo sin esperar algo a cambio, entonces tengo la motivación correcta y los debo ayudar.  

La verdad es que cuando Jesus sano a los 10 leprosos solo uno regreso a darle las gracias.  Uno de diez.  Eso no lo paro a Jesus de morir por los otros nueve.  El siguió con Su misión de ayudar y amar a otros incondicionalmente.  Su espíritu estaba bien con Dios porque El estaba obedeciendo a Dios y Su motivación era el amor.  Algunas veces Dios mismo te dirá:  no hagas esto o no des lo otro.  No todo el tiempo es tu trabajo ayudar a todo el mundo.  

Toma tiempo para orar y escuchar la voz de Dios porque por Su espíritu sabrás a quien ayudar y cuando y lo harás con la intención correcta independientemente de la actitud o de la reciprocidad de la otra persona. De esa manera jamas saldrás perdiendo cuando ayudas a otra persona porque tu recompensa siempre vendrá de tu bello Padre.  

 

 

Dejar un comentario

Nombre .
.
Mensaje .